¿Qué música escuchan los hombres de Tinder?

¡HOLA CASOS AISLADOS DEL TINDER!

¿Vosotras tenéis una sociedad OffShore en Panamá? Yo no. Tampoco soy fiscala anticorrupción, a lo mejor es por eso.

 

No sé exactamente desde hace cuánto, pero lo cierto es que llevamos unos meses pudiendo elegir nuestra “canción de culto” en Tinder. Ahora puedes mostrarle al mundo tus selfies, una breve descripción de ti, tus fotos con filtro de Instagram y la música que dices en alto que escuchas. O la que pones en la sesión privada del Spotify. Bueno, que escuchas entre los ochenta anuncios del Spotify [inserta aquí un anuncio de Spoti, yo es que no lo uso].

Pues sí, queridos y queridas, ver el perfil de un tío en Tinder me supone un rato largo. De media, a la hora veo unos cinco perfiles. Cuanto menos es entretenido. Me tengo que leer sus descripciones, ver sus mil novecientas treinta y tres fotos haciendo paracaidismo, y por último hacer un estudio de su Instagram. Todo esto con la banda sonora de fondo correspondiente a cada hombre. Cuando he decidido si darle un Like o pasar de él, considero que ya conozco al chaval en cuestión como si llevara diez años viviendo con él. Así que la decisión está 100% fundamentada.

Sé que todo esto puede sonar creepy, pero vosotros habéis elegido crearos un perfil en Tinder, no me vengáis ahora con nimiedades.

¿Y qué escuchan los hombres que están en Tinder?

Ellos mismos dicen que escuchan cosas muy modernas: indie, rock alternativo, grupos tan nuevos que ni se han formado. MENTIRA. A todos tarde o temprano se les escapa su placer oculto. Siempre, entre grupo cool y cool aparece la verdadera verdad musical de este país. Y la única verdad ES QUE SOMOS TODOS UNOS HORTERAS DE MIERDA.

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Maná está de moda. Y Luis Miguel ni te cuento.

La Vida Moderna ha vuelto a poner a Maná en el foco del panorama musical mundial, que es donde realmente pertenecen. Pero no en la base del foco, qué va, en lo alto. Y mirad a Luis Miguel, qué mozalbete por aquella época en la que cantaba esa canción que nadie conoce: “Ahora te puedes M…” (¿orir?) Igual solo desconozco de su existencia yo, pero en esta vida si no generalizas no vales nada.

La canción del verano milenio:

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Luis Fonsi y Daddy Yankee poniendo banda sonora al Tinder de los emprendedores.

Reconozco que cada vez que un tío tiene puesta “Despacito” como canción de culto en Tinder 1º) no juzgo, 2º) me escucho los 40 segundos que Spotify nos permiten escuchar. Y la bailo, allí donde esté. Y además le doy un Like al chico, sea quién sea. Parece ser que ya he sobrepasado mis zonas de peligro hasta provocar mis gritos, y ya he logrado olvidar mi apellido. Y no he hecho de mi cuerpo un manuscrito pues no sé por qué, supongo que porque no está hecho de papel. En realidad me apellido García, y no tiene pinta de que vaya a lograr olvidar semejante originalidad pronto.

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Quejarte de Despacito e incrustar un remix de Sonia y Selena a cambio.

Supongo que muchas personas utilizan la “canción de culto” como ironía, pero debéis saber que a menudo vuestras ironías no se entienden. A mí si me pones a Sonia y Selena, asumo que te gustan Selena y Sonia. Sobre todo si pones el remix del año 2011, porque eso indica que has ido más allá de la versión original. Amigo de 25 años de edad, he escuchado esa canción y no se merece un remix. Francamente te lo digo.

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Pensé que se prohibió la escucha de la canción de Sergio Ramos una vez eliminada España de la Eurocopa 2016.

A ver, compañeros, os cuento una cosa: se os ven las canciones que escucháis en Spotify, no solo la que proclamáis como vuestro himno, el resto también. Y hacedme el favor de no escuchar a Sergio Ramos cantar, que no se lo ha ganado. Ni con autotune.

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Si eres nuevo en Madrid no escuches Dov’e L’Amore, por lo que más quieras, nadie te va a enseñar la ciudad.

Yo creía que esa canción ya no la ponían ni en Kiss FM. No la escuchaba desde el año 1998.

Cher tiene 71 años. Y con este golpe de realidad, pasamos al siguiente caso:

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Como canción de culto elijo a un rapero, y luego me mola Bustamante como al que más.

No creáis que soy cruel con los gustos musicales ajenos, muchas veces entro a Tinder simplemente para escuchar música, y cuando descubro que alguien ha elegido a Bustamante me emociono. Felicidad plena. Tenía pensado decir más acerca de lo que me produce este señor, pero por favor, os invito a ver este vídeo y lo sabréis al instante sin que hagan falta palabras.

Otro Like pa ti por hacerme revivir estos momentos.

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Como el agua de mi fuente…

Tuve un match con este chico y toda nuestra relación se basó en intercambiarnos canciones de Mocedades. Un chico de pueblo, pero con saber escuchar.

Vida, algo así, eres tú.

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¿Escuchar Rick Astley no es ilegal?

Y como no solo hay que aparentar que escuchas música, sino también aparentar que la creas, aquí me despido con uno de los artistas del Tinder:

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Artista urbano y compositor cual pianista de Camela del año 2017. Nunca dejes el chándal, amigo.

Y ya sí, finalizo esta mierda de post con una posdata necesaria: DEJAD DE DECIDNOS QUE SABÉIS BAILAR KIZOMBA. No os vamos a dar más likes por eso.

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¿Qué se busca en Google sobre Tinder?

Si me habéis echado de menos estos últimos tiempos, que sepáis que no he podido satisfaceros con mis posts sobre Tinder porque estaba demasiado ocupada siendo chulapa tal que así. Si ni siquiera habéis notado mi falta, mejor para vosotros, estar pendiente de un blog sobre Tinder no puede ser algo de lo que estar orgulloso.

Hoy vengo a contaros una cosa que me está llamando la atención. Desde que mi blog ha cogido fuerza y apoyo en el mundo internetiano, Google me quiere. O desde que Google me quiere, mi blog ha cogido fuerza y apoyo en el mundo internetiano. Bueno, digamos que de vez en cuando me visita alguien, no penséis que me he hecho famosa o algo. Mantengo la humildad que Tinder me otorga, afortunadamente.

El caso es que toda web tiene sus estadísticas que se pueden conocer. Y mi estadística favorita indica qué busca la gente en Google o en buscadores como Ecosia (que es un buscador ecofriendly) para acabar entrando en este modesto pero respetuoso blog.

Para empezar, tenemos las típicas búsquedas, que son las que más tráfico mueven: Cómo ligar en Tinder, de qué hablar en Tinder, cómo iniciar una plática en Tinder, experiencias Tinder… Vamos, las típicas búsquedas que alguien nuevo en el mundo del ligoteo pregunta a Siri o derivados en su día a día. Ya respondí a alguna de ellas en la guía de preguntas frecuentes sobre Tinder.

Pero hoy estoy aquí para contaros LAS OTRAS BÚSQUEDAS. Esas que perturban. Esas que desesperadamente se autopregunta uno o una y no tiene más remedio que acudir a Internet. Estoy aquí para ayudaros, amigos y amigas que pedís ayuda a la web. Preguntadme a mí, que soy la gurú del tema, no acudáis a cualquier otro sitio que dice saber del tema.

Aquí os presento algunas de las mejores búsquedas que amablemente me dispongo a responder. De nada, Google. Ya podrías pagarme algo, que estoy haciendo el trabajo por ti.

  • La verdad sobre tinder

La verdad sobre Tinder es que no hace falta ni currárselo un poco para ligar. Aunque existe otra verdad, que es que el mundo es una mierda, y al formar Tinder parte del mundo… ya sabes el final.

  • Qué quieren los hombres

Me hace ilusión que alguien pregunte esto a un buscador y que acabe entrando en este blog. No tengo ni idea de qué quieren los hombres, pero sí sé qué quieren los hombres en Tinder.

  • Lo sentimos realiza tu compra de nuevo tinder

O sea que es cierto que hay gente que paga. Bueno, visto así, yo conozco a uno. Cada vez que abro la app me aparece el mismo pesao, en su claro intento desesperado de pillar cacho dejándose su sueldo en Tinder. No voy a caer, no te doy un like. Sigue pagando.

  • Me metí

¿Qué te metiste? ¿Qué pasó luego? Cuéntanos más.

  • Cómo engañar al medidor de luz

¿Qué te hace pensar que un blog sobre Tinder va a darte la solución a esto?

  • Tipos de pacman

Hasta donde yo sabía, solo existen varias especies del Ejemplar PACMA, pero no sabía que Pacman también tenía tipologías. De todas formas, si te aburres, aquí puedes jugar al verdadero Pacman, cortesía de Doodle – Google.

  • Mis contactos de facebook saben que uso tinder

Buena pregunta (si es que preguntas y no afirmas). En teoría no, en la práctica sí. A veces aparecen por sorpresa tus contactos de Facebook en lo que estás viendo pasar hombres o mujeres. No te olvides de dejarles tu like y suscribe.

  • Dejé a mi novio y me arrepiento

Pues chiqui, qué decirte. Ya que le has dejado, descárgate Tinder.

  • Patatas acho

Gracias a esto acabo de descubrir que existe una marca de patatas murciana que se llaman Acho, cuyo lema es “¿Acho qué pasa? El americanacho pataticas. Con sal del Mar Menor“. Mira, si esto no es la gloria bendita murciana, que baje el murciano más famoso y muera. Que casualmente, según esta lista, estamos hablando de Pérez Reverte. No habrá paz para los malvados (murcianos).

  • Forocoches murcia

Siguiente.

  • Si elimino a alguien de un grupo de whatsapp se da cuenta

Prueba. Si luego te pregunta por qué le has echado, es porque sí se ha dado cuenta.

  • Novio alto y novia chaparrita

Hola mexicanos. ¿Por vuestras tierras hay muchas parejas de chaparritas con altos? Por aquí es que somos todos chaparritos.

  • Tetas tinder

Claro que sí, no iba a estar esta búsqueda en el top. ¡¡Vivan las tetas del Tinder!!

  • Nadie me da like en tinder

Se me resquebraja el corazón con estas tristes palabras. Sin embargo, te diré que pruebes con mejores fotos (otro ángulo, una que no sea a un espejo, comprueba que no haya elementos extraños en el fondo) y con una descripción mejor. Si no se te ocurre nada, puedes poner “me gusta quedar con mis amigos, reírme, netflix y mantita”. Así no serás original, pero si el 90% de los perfiles tiene esta descripción, es porque no les debe de ir muy mal.

  • Qué significa el emoji de unicornio

No lo tengo claro, yo es que lo uso para todo. Es pura fantasía.

  • Por qué ningún hombre me toma en serio

Porque vivimos en un sistema de dominación del hombre sobre la mujer denominado patriarcado, que según Alda Facio (su Wikipedia, aquí), es un orden social, económico, cultural, religioso y político, que determina que las mujeres como categoría social siempre estarán subordinadas a los hombres, sobre la base de una supuesta inferioridad biológica.

El patriarcado, compañera, hace que los hombres crean que por naturaleza divina ostentan este poder y que las mujeres no merecemos ser tomadas en serio porque somos unas histéricas, débiles o simplemente objetos. Así que, estimada amiga buscadora en Google, álzate, que se te escuche y se te tome en serio. Mujer si no luchas, nadie te escucha.

  • Me rindo que seas muy feliz

¡Se acabó! Porque yo me lo propuse, y sufrí como nadie había sufrido, y mi piel se quedó vacía y sola desahuciada en el olvido…

  • Qué significa lengua viperina en 50 sombras de grey

Por suerte desgracia no tengo el honor, placer, gozo, deleite, disfrute, agrado, regocijo, gusto o dicha de haberme leído ese libro o los otros dos posteriores.

No se me ocurre un solo ejemplo para emplear ‘lenguas viperinas’ en una novela pornográfica. Pero vamos, que una lengua viperina es, por ejemplo, la de las serpientes. Ahí te dejo con tu imaginación volando a ras de suelo. Mujer contra mujer.

  • Por qué los budistas se cortan el pelo

¿Cómo verduras has llegado a este blog preguntando eso a Google? ¿Los budistas se cortan el pelo? Acabo de hacer la misma búsqueda.

  • Se la metí

Precioso. Poesía pura.

  • Por qué me atrae tanto

Es el instinto, baby. Es la química, la física, las matemáticas, la lengua, la literatura y sus feromonas.

  • Cómo saber en qué liga voy a quedar lol

¿En serio le has hecho una pregunta a un buscador y has terminado con un “LOL”?

ACTUALIZACIÓN 24/5/17: Me escribe un amigo por whatsapp. Transcribo:

[12:47]: Estás súper out. Lol es League of Legends. Es el jugo online más jugado actualmente. El verano pasado jugó un 1% de la población mundial. Y tiene ligas.

No puedo ser menos gamer, mundo. Yo soy del 99%, como los que ocuparon Wall Street.

  • Exigimos que todos los usuarios usen su nombre real en facebook

¡Lo demandamos! ¡¡Basta ya!! Ábrete un change.org y empieza la lucha contra este desabrido hábito del S.XXI que nos tiene condenados a un mundo de falacias y engaños donde la verdad de la identidad poblacionaria nunca sale a la luz.

  • Cómo sé si soy feliz

No sé, pregunta a Google.

  • Algunos siguen dudando si existe el amor

Algunos. No seré yo de esas.

  • Tinder es una mentira

¿Qué te pasa, vida mía? ¿Te dijeron que las aplicaciones de ligar eran el futuro y te diste cuenta de que el pasado era mejor? En la vida solo hay una cosa real y es que cada vez nos acercamos más a nuestro último segundo de vida.

  • Soy una pringada

No puedo ayudarte mucho con esto. Pero eh, muchos ánimos. Yo también soy una pringada y cada vez lo llevo mejor. Una vez me tropecé con un papel de fumar.

  • Bicimad sin pagar

La picaresca española, ¿eh? Que si engañar al medidor de luz, que si robar bicimad. Angelicos.

  • Tinder para perros

Solo digo una cosa: OJALÁ.

  • Jorge tinder

Te gustó un tal Jorge y luego te canceló la compatibilidad. Acto seguido le echaste tanto de menos que fuiste a Google con todo lo que sabías de él. Que casualmente solo es su nombre y que le conociste en Tinder. Jorge, Tinder. ¿Le encontraste al final?

Os recuerdo que podéis seguirme por todas las redes sociales del mundo mundial. Bueno, en realidad solo por todas las que tengo: Facebook, Twitter, Tumblr (que no lo he vuelto a abrir desde que lo creé) y hasta Google+, que solo lo tengo porque me dijeron que así Google te enlaza más, pero que nadie sabe ni en qué consiste. El resto de redes sociales no están de moda.

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Sergio haciendo Skype con su perro en la mesa de cristal de la abuela ♥  Foto válida para Sergio y para el Tinder de perros.

Experiencias en Tinder: Cita 7/21 – #21citasdeTinder

Javier también era de las afueras de Madrid, qué suerte la mía. Hablé con él la primera vez que me descargué Tinder, pero algo no funcionó entre nosotros. Decidió rescatarme meses después.

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Tenía facilidad para el insulto gratuito.

Aun así, insistió en quedar conmigo no sabemos por qué, y como ya aprendí de mi rural cita dos, la mejor idea para un foráneo es recogerlo en la estación de Atocha, cual madre que espera a un hijo con el sándwich de nocilla de dos pisos con los bordes cortados, tras una excursión escolar. No le llevé al Brillante porque definitivamente he vetado ese antro de mi vida y les he machacado en Tripadvisor.

Antes de quedar me avisó un trillón de veces de que tenía una enfermedad ocular que le hacía tener los ojos ensangrentados, y de que tenía el pelo larguísimo. Así que ahí estaba yo, preparada para quedar con una especie de Jesucristo en la cruz al borde de la muerte un viernes santo. Luego resultó ser una persona físicamente normal con los ojos un poco rojos. Me contó la historia de su enfermedad e incluso me hizo buscar ojos sangrantes en Google, pero mi mente solo quiso escuchar “me acabo de operar de cataratas”. Como Cristo en la cruz, pero con 66 años más.

Javier se dedica a ser nini. Algunas mañanas va a cursos de fotografía en su pueblo y algunas tardes a clase de algún idioma que no recuerdo. Vamos, un nini. Tiene tanto tiempo libre que lo rellena quedando con mujeres de Tinder, ya como rutina. Le da igual la chica, le da igual dónde, le dan igual sus amigos y familia, le da igual la vida. Como le daba igual todo le envié mi blog para que supiera que iba a ser juzgado como los anteriores seis hombres de las hasta ahora #21citasdeTinder. Le dio igual. Antes de publicar esto, con toda amabilidad pregunté a Javier si tenía alguna petición, algo de lo que no quisiera que hablara, algo que quisiera aclarar. Solo me pidió que no le eligiera de nombre ficticio Javier.

Por Tinder, Javier me dijo varias veces que me odiaba, todas sin venir a cuento, porque yo soy una chica majísima, casi más maja por Tinder que en RealLifeTM. No entiendo por qué le daban intensas intensidades intensamente repentinas. Hubo un momento en que acabó amenazándome “o me das tu número o te cancelo la compatibilidad”. A veces, para darle igual todo, era bastante vehemente. Me pareció una amenaza tan patética y tierna que se lo di de toda la penuca que me dio. Luego, ya en whatsapp, me bloqueó y desbloqueó mil veces, como si fuera yo un Piqué sobrándose con Arbeloa. No entendía nada, pero en realidad me daba todísimo igual, casi tanto como a él. Le dije que a mí él no me importaba lo suficiente como para gastar mi energía en molestarme, y no se lo tomó muy bien. Pasaba de la indiferencia al fervor sin parar en el camino a descansar.

 

Parecido real con sus fotos de Tinder: Bastante, si le teñimos de rojo esos ojos. En la primera foto sale tocando gatitos, como tantos y tantos hombres de Tinder intentando rascar votos. Me confesó que había follado gracias a esos gatos. No quise indagar en esa historia.

Parecido real con su descripción de Tinder: Dos emojis: un avión y un planeta Tierra. Pues ok.

Pros:

  1. Estaba encantado de contarme sus movidas, y yo las escuchaba todas porque así no tengo que hablar, lo que me facilita la fotosíntesis. Empezó mintiendo pero terminó soltando todas y cada una de las verdades de su vida. Y yo no tuve ni que abrir la boca. Debo tener cara de confesora leal. De hecho, he pensado en descargarme confesor-go para que más gente me cuente sus penas. Pero siendo yo sacerdotisa, no clienta.
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Primero hija-de-puta-adicta-al-tinder y luego loca-del-blog-sel-tinder (con ese). Este chico sabe caer bien.

  1. Se parecía muchísimo a un amigo de mi tierna adolescencia caracterizado por ser optimista, feliz y buena persona. A saber qué clase de explosión habría sucedido en el alma de mi pobre amigo si le llego a presentar a su gemelo semimalvado.
  2. Le incluí en mi friend zone desde el minuto uno. Igual también por culpa de mi amigo de la infancia, su gemelo benigno. Y esto es un pro porque he ganado un amigo para siempre. ¿A que sí, Javier?

Contras:

  1. Después de pasar de todo resultaba estar realmente afectado porque la chica de Tinder de la semana anterior había sudado de él. Tan afectado estaba que me leyó sus conversaciones con ella como si fuera yo un hombro en el que buscar consuelo. Yo miraba al techo compadeciendo mucho a mi predecesora. Creo que mejor no me descargo confesor-go.
  2. Intentó demostrarme continuamente que es una mala persona, pero no coló.
  3. Va del rey de Tinder, pero no coló.
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Final feliz en su idioma debe ser igual a desbloquear a alguien del whatsapp.

Silencios incómodos: Pssst. En cambio, lo que sí viví muy incómoda fue cuando casi llora al pensar en ancianos llorando. Juro que casi se le escapa una lagrimilla a cuento de nada.

Atuendo: Llevaba una camiseta bonita, y se lo dije. “Es de Primark”. Al instante dudé de mis gustos. En los pies llevaba las mismas botas con crampones que el de la cita dos. Me pregunto si los que viven fuera del centro necesitan botas del alpinismo más extremo para acceder a la capital.

Remordimientos por emplearle para mi estudio sociológico: Bah, ninguno, iba avisado y no le importó. O eso parecía.

Parecido con cualquier hombre de fuera de Tinder: No sé, ¿eh? Empiezo a dudar que no tenga algún tipo de tara… Javier, ¿te pareces al resto de la población masculina? Contéstame tú, que te conoces mejor.

Semanas después de nuestra cita se picó porque publiqué la cita cinco antes que la suya.

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Le volvió el fervor repentino semanas después.

No sé si quedar con hombres de Tinder me está aportando algo más que estrés por tener que escribir periódicamente en este intento de blog. ¡Oh venerado señor, ilumíname el camino!

PD. Pérez Reverte, qué asco me das.

Tipos de hombres en Tinder: el Ejemplar Tengo una Afición

En Tinder es igual de fácil juzgar que categorizar. Seré cruel al hacerlo, pero todo el que haya estado en esta app lo ha vivido exactamente igual que yo. No nos culpemos. Hay hombres muy fáciles de detectar, como los resentidos, que reconocerás porque quieres dejar de compartir planeta con ellos; o los entrenadores personales, que reconocerás porque a veces se les olvida enseñar su cara y solo enseñan abdominales.

Pero aquí hemos llegado a un nuevo prototipo de hombre, el más simple de los que hasta ahora se han visto en este blog. Ni siquiera podría escribir una entrada entera dedicada a cada uno de los subejemplares que ahora vais a conocer si no tenéis Tinder (si tenéis Tinder lo único que vais a hacer es decir “otra vez no, por favor”). Mentira, claro que podría hablar largo y tendido sobre ellos, pero sería soporífero y me acabarían echando de Internet.

Sin más dilaciones, aquí os presento a los distintos ejemplares de esta gran especie:

EL EJEMPLAR TENGO UNA AFICIÓN*

Del lat. affectio, -ōnis ‘afección’.

*Debido a la recomendación de la Fundéu he cambiado todas las palabras “hobby” para optar por la alternativa española “afición”. Gracias, Fundéu, has llenado el hueco del lenguaje de mi corazón que nunca pudo ocupar la RAE.

“¿Qué tipos de aficiones tienen los señores de Tinder?” Os estáis preguntando las que no tenéis Tinder. Pues apasionantes, claro. O eso te van a hacer creer, porque son una mierdaca. Pero es que si no se quieren ellos, cómo vamos a quererlos nosotras.

DE AFICIÓN, LOS COCHES

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Me encanta ser feliz desde lo alto de mi BMW mirando…….. al……. cielo…….

A ver, colegui, ¿qué te hace pensar que me vas a conquistar con una foto subido a tu coche? ¿Eres consciente de que he tenido que borrarte yo tu propia matrícula? ¿De dónde ha salido ese filtro mierdagramer? ¿Alguien te ha dicho alguna vez que solo hay que poner tres puntos suspensivos? ¿Qué te hace pensar que tienes algo de especial porque te guste ser feliz, disfrutar y sonreír? ¿En qué momento se te ocurrió hacerte esa foto? ¿En qué momento se te ocurrió que era buena idea subirla a Tinder? ¿Por qué eres así? ¿Por qué?

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La cara no te la enseña, pero la foto-Jaguar te la llevas de regalo

Donde esté un buen Jaguar que se quiten las personas. Y que no te llamen superficial, que todo el mundo sabe que un tío enamora por su coche. Cuando mi abuela me pida una foto del chico que me gusta, ya tengo qué darle. Seguro que me dice que le cuide bien, que este sí va a ser para siempre.

DE AFICIÓN, LAS MOTOS

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A tres metros sobre el cielo y a dos segundos de borrarme Tinder.

Claro que sí, ponerse una foto motera con una chati a tus espaldas de paquete te da puntos. Highway to Hell, Easy Rider, Sons of Anarchy. Bueno, casi. En realidad estoy más lejos de darte un like que de ir con una pancarta a animar a Dani Pedrosa. ¿Dani Pedrosa sigue vivo? ¿Alguien puede confirmarme esto? Siempre pensé si le pintaran una cicatriz en la frente no sería capaz de distinguirle del Harry Potter de las pelis.

DE AFICIÓN, PILOTO

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Le pidió la chaqueta al piloto de verdad para hacerse la foto cuando le dejaron entrar en la cabina por ser su cumpleaños

Bueno, supongo que más que afición a ser piloto, se ganan la vida con ello y por tanto es un trabajo. Pero, ¿por qué hay tantos? Tengo la sensación de que el porcentaje de pilotos en Tinder es superior al real. ¿Seguro que ligáis más siendo pilotos? Por favor que alguien me confirme esto también.

Hombres del Tinder, ¿podéis también confirmarme cuál es el porcentaje de mujeres pilotas que hay en la app? Que por cierto, pilota está aceptada, lo dice otra vez la Fundéu.

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Ya quisieran Han Solo y Chewbacca tener ese arte. Y el palo del selfie también, claro.

Pilotos usuarios de esta aplicación, ¿cuando estáis en mitad de un vuelo lo dejáis todo para haceros una foto para Tinder? Avisadme también si esto pasa que al final creo que voy a ir en Blablacar a un sitio este verano.

DE AFICIÓN, VIAJAR

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Amigas, amigos, os presento la foto más repetida de todo Tinder.

¡Qué original, pero si te gusta viajar! Cada día me sorprendo con la cantidad de hombres que deciden en Tinder proclamar a los cuatro vientos lo feliz que les hace viajar. Como si al resto de seres humanos nos flipara encerrarnos en nuestra casa para siempre.

Otro tema que podemos tratar es cuando estás en Madrid y decides ponerte una foto del Retiro como si fueras un intrépido aventurero. Querido, eso no se considera viajar.

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¡Guau tío! ¡¿Cómo lo has hecho?! ¡¡Pero si parece que estás empujando la torre de Pisa!! ¡Qué ocurrencia!

Por favor, sigue viajando. Eso que tienes se cura.

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Te ha quedado genial, fijo que no has estado tres minutos moviendo la mano milímetros para el encuadre.

A ver, que digo yo que se puede viajar sin hacer este tipo de fotos. O háztelas y compártelas contigo mismo y por favor, con absolutamente nadie más. Con tu familia si les pareces gracioso.

DE AFICIÓN, EL FÚTBOL

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¿En serio te pareció buena idea subir esta foto a Tinder?

Nada atrae más a una mujer que un grupo de machitos celebrando La Décima. Por cierto, alguno podríais regalar a vuestro colega el del medio la camiseta del Madrid, que el pobre tiene que coger una camiseta blanca cualquiera para no desentonar. Bueno, y al de atrás otra. Vaya grupo de colegas, la virgen.

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Ingeniero, pensador, amante del Wanda Metropolitano y un poquito Hooligan

Si estás dudando entre subir una foto a Tinder rodeado de bengalas pareciendo un tifosi vandálico, piensa primero cuál es tu objetivo en Tinder. ¿Por qué entraste aquí? Creo que era para ligar. Ah, pues igual no lo vas a conseguir así. Mira qué fácil deducción era, hasta podías haberla hecho solo.

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Me rindo ante Tinder.

Terminamos las paletadas futbolísticas con este fotón que combina todo lo bueno del mundo occidental: el Real Madrid, una sala de prensa, un buen peluco, un dedo fucker, unas gafas de sol indoor y un banner de la undécima que te coloca Facebook si se lo pides. Cómo no te voy a dar un like si me apareciste en Tinder por undécima vez.

Cómo empezar una conversación en Tinder: ¿Qué tal?

Queridos dos o tres hombres que me leéis, he sucumbido a vuestras necesidades de ligoteo y aquí llego con una clase muy instructiva. En ella aprenderéis a iniciar una buena conversación por Tinder que os lleve incluso, ¡incluso! a quedar con una chica real, de las que si levantas el brazo puedes hasta llegar a tocarla. Una chica con ojos, tetas, piel, pelo, músculos, huesos, articulaciones, células, mocos, heces.

No puedo aseguraros que esto funcione para todo el mundo, pero no pasa nada por intentarlo. Ya me contaréis luego.

Empezamos por el principio: tú, hombre heterosexual y deseoso de pillar cacho, abres Tinder como cualquier día. Pongamos que tienes unas fotos y/o descripción sugerente, y ¡FUAAA! ¡It’s a match! ¡Tú y Juani se gustan! ¿y ahora qué? piensas. Pues ahora, a hablar. Se te abre un mundo de posibilidades. Tinder te sugiere que hables con Juani, que seguramente te esté esperando y ella pase de hablarte porque las mujeres somos muy nuestras, nos han criado para esperar al hombre sin pronunciar una sola palabra y sin enseñar los dientes no vaya a ser que tengamos espinacas en las encías. Obviamente no vamos a hablar nosotras a un desconocido sin haber comprobado antes que es capaz de trepar por nuestras doradas trenzas. Lo que al año 2017 vendría a ser “qué pereza me da la vida, que me hable él”.

Así que, hombre patriarcal, te toca hablarme.

Lo que no debes hacer:

Si quieres que nuestra conversación dure más de dos frases, di algo interesante.

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Aquí murió nuestra conversación

Jamás vas a conseguir quedar con una mujer si no eres capaz de avanzar más allá del “¿qué tal?“. Ya sabemos que estamos todos bien, es hora de proceder con novedades en el frente.

Mujer, si a pesar del “¿qué tal?” el chiquillo te ha parecido que se merece una oportunidad pero no sabes cómo alargar la conversación, porque en realidad tú tienes el mismo nivel discursivo que el hombre tras la pantalla de Tinder, te propongo hacer como yo: repite todo lo que dice él.

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Para que no quede como una burla puedes probar a poner una admiración menos que él o un acento en el qué.

Así le cedes el turno y será él el que tenga que contestar al fatídico ¿qué tal?. También le tocará a él manifestar una pregunta nueva con la que poder juzgarle del todo y decidir si merece la pena seguir con esta tortura de diálogo.

Hombres del Tinder: haced mejores preguntas, por favor.

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Aquí murió nuestra conversación Vol. II

Si te sigue aburriendo, prueba a ser un poquito más seca con él, acabando las palabras con puntos y sin alargar las últimas vocales. A ver si así se decide a preguntar algo novedoso. Si ves que no, vuelve al punto anterior: la imitación.

Eso sí, aconsejo no usar este recurso demasiado porque es posible que acabes siendo incapaz de abandonarlo y termines jugando contra ti misma a ver cuántas veces eres capaz de repetir el mismo patrón sin que el oponente abandone:

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Andrés acabó por pasar de mí cuando descubrió que no era capaz de salir del yonoytú

Otra de las cosas que no debes hacer es insistir cuando obviamente está todo perdido. Si ves que tu entrada triunfal no ha tenido éxito, si ves que vuestra conversación ha muerto, no fuerces. En serio, pasamos de ti, no es que no nos funcione Tinder.

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Desayuno ganas de que te calles

Lo que puedes arriesgarte a hacer pero es posible que no te de buen resultado:

Echa un piropo. Ahí, con valor. Con originalidad. Que te haga quedar como un caballero atento, educado, detallista, ingenioso.

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Cómo prosigue esta conversación lo descubriréis cuando escriba un post sobre hombres que se enfadan por Tinder

Si decides alabar la foto de alguien, asegúrate de verla antes.

También puedes empezar utilizando la frase que las mujeres hemos nacido para oír y que nunca nos decís lo suficiente:

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Bueno bueno bueno, Alberto, pero qué gracioso eres, pero cómo me gustas. Casémonos ya mismito.

Si te llamas Alberto igual sientas ese irrefrenable deseo de amarme.

Otra de las cosas que puedes hacer para empezar una conversación es desear un buen día / mañana / tarde / noche / lunes / martes / domingo / merienda / cena / semana santa / vacaciones etc. Pero te arriesgas a lo obvio:

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Al pobre le despaché en la primera frase, pero por inercia

Cierto es que no se puede ser así. Como consejo personal, te digo que no cojas un hábito como me ha pasado a mí. Prueba a ser amable, las personas lo agradecen.

Lo que sí debes hacer:

Empieza la conversación con un Gif. En Tinder hay millones, algunos verdaderamente maravillosos, y debes aprender a ser capaz de mantener un diálogo exclusivamente mediante Gifs. Confío en ti.

Te aconsejo usar Wifi, que una vez en una pelea de Gifs me quedé sin datos.

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Así se entra, joder. Por la puerta grande.

No todo podía ser malo, no soy tan cruel con la masculinidad. Hay hombres en Tinder que me caen bien, y para que veáis que es cierto, aquí pongo un ejemplo de un buen inicio de conversación, que es posible que comenzara con un ¿qué tal? ¿de dónde eres?, pero que supimos superarlo:

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Enaltecer y desenaltecer La Mancha me conquista

Todos estos consejos es posible que os lleven a la cima del éxito. También es bastante posible que no. Lo que quiero decir es que haced lo que os dé la gana, yo no tengo la sabiduría total ni sé qué es lo que le gusta a cada mujer que le digan. Porque como es posible que ya os hayáis dado cuenta, cada una te contesta una cosa distinta, y aunque yo no sepa, seguro que hay muchas que son capaces de proseguir con una conversación tras un ¿qué tal?. Todo es ponerse.

CONCLUSIÓN:

  • Hombre: Sé original. Sé capaz de sobreponerte al ¿qué tal?, pregunta otras cosas, cuenta algo. Sé majo.
  • Mujer: Sé original. Sé capaz de sobreponerte al ¿qué tal?, pregunta otras cosas, cuenta algo. Sé maja.
  • Persona no identificada con ninguno de estos dos sexos: Sé original. Sé capaz de sobreponerte al ¿qué tal?, pregunta otras cosas, cuenta algo. Sé maje.

CONCLUSIÓN FINAL:

  • Olvida todo lo que te he contado, no vale de nada.

Como este final ha sido muy intenso por mi parte, cosa que no me esperaba cuando escribí la primera palabra de este post, os dejo a un señor que va repartiendo amor por Tinder:

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El susto que te llevas cuando Donald Trump te da un superlike.

Experiencias en Tinder: Cita casi 6/21 – #21citasdeTinder

Para todas las personas que hayáis entrado aquí por casualidad (una chaparrita casualidad llamada Google), ha llegado el momento de confesaros que no voy a hacer que triunféis en Tinder. Lo siento mucho. Dejad de preguntarle a Google “cómo hablar por Tinder” o “cómo saber si alguien tiene Tinder”. Yo no puedo solucionar vuestros problemas extra o intramatrimoniales. Sin embargo, puedo contaros mis experiencias, que son muy enriquecedoras y mucho enriquecedoras.

Si has llegado aquí por casualidad, no sabrás todavía en qué consiste mi experimento de 21 citas de Tinder, que explico aquí, ni cómo me fue en la última que llevé a cabo, la cita cinco, que narré aquí.

Pues bien, me dispongo a contaros mi cita número 6, mi favorita hasta la fecha.

CITA casi 6/21 – Hugo

En sus fotos, Hugo se parecía mucho a cómo mi mente imaginaba a Harry Potter antes de que en la vida de todos apareciera Daniel Radcliffe. En sus fotos hacía de todo: escalaba, esquiaba, salía de fiesta, viajaba y demás. Era lo que parecía un tío normal a la vez que motivado en sus hobbies.

De repente, pero muy de repente, tenía muchísimo interés en quedar conmigo. Y yo que no soy nada interesada y que tengo fama de altruista, le dije que sí. Era sábado y no tenía plan, no me culpéis. Todo encajaba perfecto.

Pongamos que yo vivo en el centro de Madrid. Pongamos que Hugo vive a las afueras. El mismo sábado me propuso quedar en su barrio, pero obviamente le dije que no. Seré altruista y desinteresada pero yo más allá de Avenida de América no quiero ni saber en qué bares ponen tortilla de patata. Me costó convencerle y finalmente decidimos quedar en un sitio que nos pillara bien a ambos, milimétricamente a medio camino entre los dos. Pero yo ya le noté como apesadumbrado por la decisión.

Un rato antes de nuestra cita yo me estaba vistiendo mi uniforme de Tinder. Llevaba solo la camiseta puesta cuando escuché el “tiritín” del móvil de la aplicación de Tinder. En realidad no se parece nada a “tiritín” pero no sé expresar de otra forma esta onomatopeya. Que por cierto, que mal funcionan tus notificaciones, Tinder, no me dejas silenciarlas pero cuando te apetece no notificas una mierda. Bah, para lo que hay que ver luego.

Revisé mi móvil y Hugo me decía “¿cómo vas?” “¿Seguro que quieres quedar?” “¿No te da un poco de pereza?” Me había duchado, joder, Hugo. ¿Tú crees que me iba a duchar un sábado por la noche si no? Mi cara de persona dulce y apacible se enardeció. Vamos, que me entró una mala hostia que flipas. Me acababa de hacer la de la psicología inversa, la típica de absolverse y trasladar la culpa.

¿Qué cojones quieres, Hugo? Si no quieres quedar me lo dices claramente“. Me salió mi vena de más allá de Avenida de América. Y me lo dijo. “Pues mejor no, que me da pereza, estoy to tirado“. Pues que te jodan, Hugo. Y un segundo después me canceló la compatibilidad porque tenía todos los remordimientos que caben en un cuerpo y en realidad sabía que no había manera de sustentar toda esa justificación.

Así que me quité la camiseta del uniforme de Tinder y me puse el pijama. Por lo menos no tuve que quitarme el pantalón, que ya estaba en bragas. Y además no tuve que desmaquillarme, que mucho antiheteropatriarcado pero me maquillo igual. El caso, todo ventajas.

Saqué Netflix (mantita y Netflix, como dicen en Tinder), me hice palomitas, las eché un chorro de mantequilla derretida y me vi un sábado noche la película de Frida Kahlo que protagoniza Salma Hayek.

Parecido real con sus fotos de Tinder: Supongo que se parecerá, ya que entre ellas se parecía.

Parecido real con su descripción de Tinder: No me acuerdo qué tenía puesto de descripción. Y nunca podré volver a verlo, porque me canceló la compatibilidad el muy traidor.

Pros:

  • Qué grande es Frida.
  • Qué cómodo es el pijama.
  • Por suerte no me lavé el pelo, que malgastar un pelo limpio para no salir de casa duele muchísimo.
  • Siempre es necesario algún plantón en la vida, supongo que todos nos lo merecemos y yo más.
  • De Hugo aprendí a no quedar con citas de Tinder en fin de semana, si me dan plantón que sea en diario, que molesta menos.

Contras:

  • No sé, Hugo, podrías haberme dicho que no querías quedar antes. Si ya no es por ti, que me das igual, si es por mí.
  • También podrías haber ido y haberme dado la oportunidad de rechazarte yo a ti, que me motiva más.

Silencios incómodos: Cuando veo una película sola suelo estar en silencio, aunque no son incómodos.

Atuendo: Mi pijama de lunares.

Remordimientos por emplearle para mi estudio sociológico: ¿Perdón?

Parecido con cualquier hombre de fuera de Tinder: La población da plantones fuera de Tinder también, así que supongo que se parece a mucha gente de la vida real.

Y con esta apasionante cita casi-seis me retiro hasta el próximo revés que me de la vida:

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ÉL ELIGE LA AGUJA. Fuck.

¡Cómo está Tinder! La primavera la app altera

Últimamente me había dado un descanso en Tinder. Como a todo el mundo, a mí también me agota. No estaba en la típica fase “¿qué hago aquí? Esta app no es para gente como yo”, que más de uno conocéis de sobra. Esa fase se pasa la primera semana de tener Tinder en el móvil. Una vez que asumes lo que haces en Tinder y que la civilización está involucionando puedes seguir con tu vida diaria. Y en la vida diaria a veces se abre Tinder y a veces no. A veces Tinder le hace feliz a una y a veces una se arrepiente de tenerlo descargado.

La cuestión es que esta semana he vuelto a entrar a ver qué se mueve en esta, nuestra deep web, desde que ha llegado la primavera. Y lo que he visto os sorprenderá. No, a Bustamante aún no le he encontrado, seguiré probando suerte. Pero he encontrado cosas muy bizarras que creo necesario compartir con el mundo. ¿Será esta mi publicación más inconexa? Seguramente. De nuevo, he tenido que dejar fuera a muchos hombres muy buenos candidatos para entrar en el post de hoy. Es que la primavera remueve todas las hormonas que cabalgan por Madrid. No te lo perdonaré jamás, Manuela Carmena, jamás.

Todos estos señores me los he encontrado esta misma semana. Y me preocupa.

En primer lugar tenemos a Julio, 29 años. Os transcribo su descripción porque aquí no cabe y merece la pena:

“Ya viste al que posa con su coche. También viste al que posa con su perro. El que tiene una foto en la playa para enseñar su trabajo en el gym… o al viajero… Todo eso te lo podría enseñar yo, pero ninguno lo que ves ahora. ¿Quieres conocer más y quizás ser la nueva capitana de uno de mis barcos?”

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Julito tiene más de 30.000.000 francos suizos en su cuenta bancaria. A no ser que el cambio CHF-EUR esté muy mal, Julito es rico. O ha hecho una foto a la cuenta bancaria de Bárcenas, todo puede ser. O que se lo ha inventado, vaya.

Pues eso, que si no ligáis es porque no ponéis vuestras cuentas bancarias en Tinder. O que vuestras cuentas bancarias están al descubierto. Yo sin embargo caería hechizada con un pantallazo de una buena deuda, no podría evitar dar un like. A mí mi corazón me funciona por pena.

ACTUALIZACIÓN: Tengo que dar las gracias a una persona amable que en Facebook me ha iluminado acerca del señor de la cuenta bancaria suiza. También doy las gracias a la persona amable que me ha permitido entrar en Forocoches. Resulta que Julio tiene una cuenta en forocoches y se ha hecho este perfil en Tinder solo para hacer un estudio, más o menos como el mío. Solo que él ha usado el BIG DATA. Este es un ejemplo de las cosas que ha hecho:

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Aquí tenemos al segundo hombre de la semana: Iván, 29 años y de Murcia. ¿Los de Murcia no tienen otro sitio donde ir a ligar? O que se apunten todos a Casados a Primera Vista, que les funciona muy bien.

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Solo leerle con acentico murciano me da la vida. Sobre todo la parte en inglés.

Un chico con valores, que busca de todo incluyendo calabazas sin convertirse en un degenerado. Y acabando las frases con un xD que siempre rebaja tensión y aumenta la felicidad. Murcia, a tope.

Acabo de caer que en ningún momento ha mencionado que él sea de Murcia y yo ya le había crucificado. Soy muy prejuiciosa. Perdóname, Iván. A no ser que seas de Murcia.

Seguimos con el tercer hombre con las hormonas alteradas, arribísima ya y manejando Photoshop el editor de fotos de Tinder.

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Filtro foco de luz, filtro blanco y negro, añadir bocadillo arriba y texto abajo. ASÍ HACEMOS LOS NIGGAS.

Jijiji no hay editor de fotos del Tinder, es mentira. Jíbiri jíbiri. O al menos que yo sepa. No soy la máxima autoridad de Tinder.

Seguimos con el cuarto:

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Diego se ha hecho una foto con Mulán arrimando lomo.

Oye, pero este tipo de fotos ¿en serio que a alguien le producen algún sentimiento? ¿Algún sentimiento que no sea Pero esto por qué?

¿De qué hablarían Diego y Mulán? ¿bebieron té? ¿Será más raudo que un río bravo?

El quinto hombre de la semana primaveral me alegró la existencia:

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A 7.528 km de aquí está de moda hacer este baile entre Bollywood y el típico paso que hago yo cuando bailo en serio.

¿Qué clase de baile es este? ¿Por qué me atrae y me espanta a la vez? ¿Dónde ha comprado ese traje? He preguntado a Google, y a 7.528 km de mí se sitúa la ciudad de Tashken, capital de Uzbekistán. Ojalá todos sus habitantes se muevan así.

Os presento al sexto señor, otro fervoroso amante de la primavera:

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Ugh. Acaba de venirme un provechito con un poco de vómito.

Este señor es más intenso que Twitter con Ramón Espinar comprando Coca-Cola. Ramónespinar, nunca pares de entretenernos, por favor. Si vas a lastimarnos, que sea especulando con un piso de protección oficial.

Pasamos a Daniel, séptimo de la lista:

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Me pidió un chiste y un chiste le di:

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Nunca me contestó 😦

Se trata de un chiste antiguo muy asentado en mi círculo cercano y que hoy en día ya no escandaliza a nadie. No sé por qué se me ha ocurrido compartir esto con ustedes, lectoras y lectores.

ACTUALIZACIÓN: Me ha contestado con un “lol” y acto seguido ha incluido un chiste sobre croquetas. Ámame, Daniel.

Octavo. Si Dios descansó al séptimo día es porque el octavo iba a acabar así:

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¿Que si aún tengo dientes o que si quiero una ambulancia?

Estuve un buen rato mirando la foto y o el chaval sabe disfrazarse muy bien o no entiendo el contexto. ¿Así se liga en el 2017?

El noveno chiquín de la semana inició una conversación conmigo y en un momento dado salió por la tangente dando un giro muy inesperado:

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Lo que le gusta a un tío una teta. Tema más que recurrente en Tinder.

Y finalizamos la semana primaveral con la décima y última persona digna de mención. Sí, es un ejemplar entrenador personal, como bien dice su foto. Sé que ya he hablado de este prototipo de hombres de Tinder, pero jopetas, es que no dejan de sorprenderme.

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Por favor, dime dónde está ese fondo que me quiero hacer un selfie así yo también.

Y así en abundancia he visto esta semana, pero no puedo poner muchas más fotos que se me peta el blog. Mientras sigo decidiendo si soy feliz o me arrepiento de meterme en Tinder, os cuento que me ha salido un seguidor tan seguidor que se ha creado un blog como el mío. Se llama Yo también me metí en tinder y es un hombre. No le conozco, pero si le conociera le diría a la cara que ha puesto un nombre muy muy original para su blog. Pero me cae bien, se lo curra más que yo, que tampoco es difícil últimamente. Es mi broda de blog.

PD. Hombres de Tinder, no me decepcionéis en Semana Santa. Dadme Ku Klux Klan.