conversación

Experiencias en Tinder: Cita 7/21 – #21citasdeTinder

Javier también era de las afueras de Madrid, qué suerte la mía. Hablé con él la primera vez que me descargué Tinder, pero algo no funcionó entre nosotros. Decidió rescatarme meses después.

01.jpg

Tenía facilidad para el insulto gratuito.

Aun así, insistió en quedar conmigo no sabemos por qué, y como ya aprendí de mi rural cita dos, la mejor idea para un foráneo es recogerlo en la estación de Atocha, cual madre que espera a un hijo con el sándwich de nocilla de dos pisos con los bordes cortados, tras una excursión escolar. No le llevé al Brillante porque definitivamente he vetado ese antro de mi vida y les he machacado en Tripadvisor.

Antes de quedar me avisó un trillón de veces de que tenía una enfermedad ocular que le hacía tener los ojos ensangrentados, y de que tenía el pelo larguísimo. Así que ahí estaba yo, preparada para quedar con una especie de Jesucristo en la cruz al borde de la muerte un viernes santo. Luego resultó ser una persona físicamente normal con los ojos un poco rojos. Me contó la historia de su enfermedad e incluso me hizo buscar ojos sangrantes en Google, pero mi mente solo quiso escuchar “me acabo de operar de cataratas”. Como Cristo en la cruz, pero con 66 años más.

Javier se dedica a ser nini. Algunas mañanas va a cursos de fotografía en su pueblo y algunas tardes a clase de algún idioma que no recuerdo. Vamos, un nini. Tiene tanto tiempo libre que lo rellena quedando con mujeres de Tinder, ya como rutina. Le da igual la chica, le da igual dónde, le dan igual sus amigos y familia, le da igual la vida. Como le daba igual todo le envié mi blog para que supiera que iba a ser juzgado como los anteriores seis hombres de las hasta ahora #21citasdeTinder. Le dio igual. Antes de publicar esto, con toda amabilidad pregunté a Javier si tenía alguna petición, algo de lo que no quisiera que hablara, algo que quisiera aclarar. Solo me pidió que no le eligiera de nombre ficticio Javier.

Por Tinder, Javier me dijo varias veces que me odiaba, todas sin venir a cuento, porque yo soy una chica majísima, casi más maja por Tinder que en RealLifeTM. No entiendo por qué le daban intensas intensidades intensamente repentinas. Hubo un momento en que acabó amenazándome “o me das tu número o te cancelo la compatibilidad”. A veces, para darle igual todo, era bastante vehemente. Me pareció una amenaza tan patética y tierna que se lo di de toda la penuca que me dio. Luego, ya en whatsapp, me bloqueó y desbloqueó mil veces, como si fuera yo un Piqué sobrándose con Arbeloa. No entendía nada, pero en realidad me daba todísimo igual, casi tanto como a él. Le dije que a mí él no me importaba lo suficiente como para gastar mi energía en molestarme, y no se lo tomó muy bien. Pasaba de la indiferencia al fervor sin parar en el camino a descansar.

 

Parecido real con sus fotos de Tinder: Bastante, si le teñimos de rojo esos ojos. En la primera foto sale tocando gatitos, como tantos y tantos hombres de Tinder intentando rascar votos. Me confesó que había follado gracias a esos gatos. No quise indagar en esa historia.

Parecido real con su descripción de Tinder: Dos emojis: un avión y un planeta Tierra. Pues ok.

Pros:

  1. Estaba encantado de contarme sus movidas, y yo las escuchaba todas porque así no tengo que hablar, lo que me facilita la fotosíntesis. Empezó mintiendo pero terminó soltando todas y cada una de las verdades de su vida. Y yo no tuve ni que abrir la boca. Debo tener cara de confesora leal. De hecho, he pensado en descargarme confesor-go para que más gente me cuente sus penas. Pero siendo yo sacerdotisa, no clienta.
03.jpg

Primero hija-de-puta-adicta-al-tinder y luego loca-del-blog-sel-tinder (con ese). Este chico sabe caer bien.

  1. Se parecía muchísimo a un amigo de mi tierna adolescencia caracterizado por ser optimista, feliz y buena persona. A saber qué clase de explosión habría sucedido en el alma de mi pobre amigo si le llego a presentar a su gemelo semimalvado.
  2. Le incluí en mi friend zone desde el minuto uno. Igual también por culpa de mi amigo de la infancia, su gemelo benigno. Y esto es un pro porque he ganado un amigo para siempre. ¿A que sí, Javier?

Contras:

  1. Después de pasar de todo resultaba estar realmente afectado porque la chica de Tinder de la semana anterior había sudado de él. Tan afectado estaba que me leyó sus conversaciones con ella como si fuera yo un hombro en el que buscar consuelo. Yo miraba al techo compadeciendo mucho a mi predecesora. Creo que mejor no me descargo confesor-go.
  2. Intentó demostrarme continuamente que es una mala persona, pero no coló.
  3. Va del rey de Tinder, pero no coló.
02.jpg

Final feliz en su idioma debe ser igual a desbloquear a alguien del whatsapp.

Silencios incómodos: Pssst. En cambio, lo que sí viví muy incómoda fue cuando casi llora al pensar en ancianos llorando. Juro que casi se le escapa una lagrimilla a cuento de nada.

Atuendo: Llevaba una camiseta bonita, y se lo dije. “Es de Primark”. Al instante dudé de mis gustos. En los pies llevaba las mismas botas con crampones que el de la cita dos. Me pregunto si los que viven fuera del centro necesitan botas del alpinismo más extremo para acceder a la capital.

Remordimientos por emplearle para mi estudio sociológico: Bah, ninguno, iba avisado y no le importó. O eso parecía.

Parecido con cualquier hombre de fuera de Tinder: No sé, ¿eh? Empiezo a dudar que no tenga algún tipo de tara… Javier, ¿te pareces al resto de la población masculina? Contéstame tú, que te conoces mejor.

Semanas después de nuestra cita se picó porque publiqué la cita cinco antes que la suya.

04.jpg

Le volvió el fervor repentino semanas después.

No sé si quedar con hombres de Tinder me está aportando algo más que estrés por tener que escribir periódicamente en este intento de blog. ¡Oh venerado señor, ilumíname el camino!

PD. Pérez Reverte, qué asco me das.

Anuncios

Cómo empezar una conversación en Tinder: ¿Qué tal?

Queridos dos o tres hombres que me leéis, he sucumbido a vuestras necesidades de ligoteo y aquí llego con una clase muy instructiva. En ella aprenderéis a iniciar una buena conversación por Tinder que os lleve incluso, ¡incluso! a quedar con una chica real, de las que si levantas el brazo puedes hasta llegar a tocarla. Una chica con ojos, tetas, piel, pelo, músculos, huesos, articulaciones, células, mocos, heces.

No puedo aseguraros que esto funcione para todo el mundo, pero no pasa nada por intentarlo. Ya me contaréis luego.

Empezamos por el principio: tú, hombre heterosexual y deseoso de pillar cacho, abres Tinder como cualquier día. Pongamos que tienes unas fotos y/o descripción sugerente, y ¡FUAAA! ¡It’s a match! ¡Tú y Juani se gustan! ¿y ahora qué? piensas. Pues ahora, a hablar. Se te abre un mundo de posibilidades. Tinder te sugiere que hables con Juani, que seguramente te esté esperando y ella pase de hablarte porque las mujeres somos muy nuestras, nos han criado para esperar al hombre sin pronunciar una sola palabra y sin enseñar los dientes no vaya a ser que tengamos espinacas en las encías. Obviamente no vamos a hablar nosotras a un desconocido sin haber comprobado antes que es capaz de trepar por nuestras doradas trenzas. Lo que al año 2017 vendría a ser “qué pereza me da la vida, que me hable él”.

Así que, hombre patriarcal, te toca hablarme.

Lo que no debes hacer:

Si quieres que nuestra conversación dure más de dos frases, di algo interesante.

01

Aquí murió nuestra conversación

Jamás vas a conseguir quedar con una mujer si no eres capaz de avanzar más allá del “¿qué tal?“. Ya sabemos que estamos todos bien, es hora de proceder con novedades en el frente.

Mujer, si a pesar del “¿qué tal?” el chiquillo te ha parecido que se merece una oportunidad pero no sabes cómo alargar la conversación, porque en realidad tú tienes el mismo nivel discursivo que el hombre tras la pantalla de Tinder, te propongo hacer como yo: repite todo lo que dice él.

032.jpg

Para que no quede como una burla puedes probar a poner una admiración menos que él o un acento en el qué.

Así le cedes el turno y será él el que tenga que contestar al fatídico ¿qué tal?. También le tocará a él manifestar una pregunta nueva con la que poder juzgarle del todo y decidir si merece la pena seguir con esta tortura de diálogo.

Hombres del Tinder: haced mejores preguntas, por favor.

042

Aquí murió nuestra conversación Vol. II

Si te sigue aburriendo, prueba a ser un poquito más seca con él, acabando las palabras con puntos y sin alargar las últimas vocales. A ver si así se decide a preguntar algo novedoso. Si ves que no, vuelve al punto anterior: la imitación.

Eso sí, aconsejo no usar este recurso demasiado porque es posible que acabes siendo incapaz de abandonarlo y termines jugando contra ti misma a ver cuántas veces eres capaz de repetir el mismo patrón sin que el oponente abandone:

05.jpg

Andrés acabó por pasar de mí cuando descubrió que no era capaz de salir del yonoytú

Otra de las cosas que no debes hacer es insistir cuando obviamente está todo perdido. Si ves que tu entrada triunfal no ha tenido éxito, si ves que vuestra conversación ha muerto, no fuerces. En serio, pasamos de ti, no es que no nos funcione Tinder.

09.jpg

Desayuno ganas de que te calles

Lo que puedes arriesgarte a hacer pero es posible que no te de buen resultado:

Echa un piropo. Ahí, con valor. Con originalidad. Que te haga quedar como un caballero atento, educado, detallista, ingenioso.

02.jpg

Cómo prosigue esta conversación lo descubriréis cuando escriba un post sobre hombres que se enfadan por Tinder

Si decides alabar la foto de alguien, asegúrate de verla antes.

También puedes empezar utilizando la frase que las mujeres hemos nacido para oír y que nunca nos decís lo suficiente:

07.jpg

Bueno bueno bueno, Alberto, pero qué gracioso eres, pero cómo me gustas. Casémonos ya mismito.

Si te llamas Alberto igual sientas ese irrefrenable deseo de amarme.

Otra de las cosas que puedes hacer para empezar una conversación es desear un buen día / mañana / tarde / noche / lunes / martes / domingo / merienda / cena / semana santa / vacaciones etc. Pero te arriesgas a lo obvio:

08.jpg

Al pobre le despaché en la primera frase, pero por inercia

Cierto es que no se puede ser así. Como consejo personal, te digo que no cojas un hábito como me ha pasado a mí. Prueba a ser amable, las personas lo agradecen.

Lo que sí debes hacer:

Empieza la conversación con un Gif. En Tinder hay millones, algunos verdaderamente maravillosos, y debes aprender a ser capaz de mantener un diálogo exclusivamente mediante Gifs. Confío en ti.

Te aconsejo usar Wifi, que una vez en una pelea de Gifs me quedé sin datos.

06.jpg

Así se entra, joder. Por la puerta grande.

No todo podía ser malo, no soy tan cruel con la masculinidad. Hay hombres en Tinder que me caen bien, y para que veáis que es cierto, aquí pongo un ejemplo de un buen inicio de conversación, que es posible que comenzara con un ¿qué tal? ¿de dónde eres?, pero que supimos superarlo:

10.jpg

Enaltecer y desenaltecer La Mancha me conquista

Todos estos consejos es posible que os lleven a la cima del éxito. También es bastante posible que no. Lo que quiero decir es que haced lo que os dé la gana, yo no tengo la sabiduría total ni sé qué es lo que le gusta a cada mujer que le digan. Porque como es posible que ya os hayáis dado cuenta, cada una te contesta una cosa distinta, y aunque yo no sepa, seguro que hay muchas que son capaces de proseguir con una conversación tras un ¿qué tal?. Todo es ponerse.

CONCLUSIÓN:

  • Hombre: Sé original. Sé capaz de sobreponerte al ¿qué tal?, pregunta otras cosas, cuenta algo. Sé majo.
  • Mujer: Sé original. Sé capaz de sobreponerte al ¿qué tal?, pregunta otras cosas, cuenta algo. Sé maja.
  • Persona no identificada con ninguno de estos dos sexos: Sé original. Sé capaz de sobreponerte al ¿qué tal?, pregunta otras cosas, cuenta algo. Sé maje.

CONCLUSIÓN FINAL:

  • Olvida todo lo que te he contado, no vale de nada.

Como este final ha sido muy intenso por mi parte, cosa que no me esperaba cuando escribí la primera palabra de este post, os dejo a un señor que va repartiendo amor por Tinder:

11.jpg

El susto que te llevas cuando Donald Trump te da un superlike.

¡Cómo está Tinder! La primavera la app altera

Últimamente me había dado un descanso en Tinder. Como a todo el mundo, a mí también me agota. No estaba en la típica fase “¿qué hago aquí? Esta app no es para gente como yo”, que más de uno conocéis de sobra. Esa fase se pasa la primera semana de tener Tinder en el móvil. Una vez que asumes lo que haces en Tinder y que la civilización está involucionando puedes seguir con tu vida diaria. Y en la vida diaria a veces se abre Tinder y a veces no. A veces Tinder le hace feliz a una y a veces una se arrepiente de tenerlo descargado.

La cuestión es que esta semana he vuelto a entrar a ver qué se mueve en esta, nuestra deep web, desde que ha llegado la primavera. Y lo que he visto os sorprenderá. No, a Bustamante aún no le he encontrado, seguiré probando suerte. Pero he encontrado cosas muy bizarras que creo necesario compartir con el mundo. ¿Será esta mi publicación más inconexa? Seguramente. De nuevo, he tenido que dejar fuera a muchos hombres muy buenos candidatos para entrar en el post de hoy. Es que la primavera remueve todas las hormonas que cabalgan por Madrid. No te lo perdonaré jamás, Manuela Carmena, jamás.

Todos estos señores me los he encontrado esta misma semana. Y me preocupa.

En primer lugar tenemos a Julio, 29 años. Os transcribo su descripción porque aquí no cabe y merece la pena:

“Ya viste al que posa con su coche. También viste al que posa con su perro. El que tiene una foto en la playa para enseñar su trabajo en el gym… o al viajero… Todo eso te lo podría enseñar yo, pero ninguno lo que ves ahora. ¿Quieres conocer más y quizás ser la nueva capitana de uno de mis barcos?”

01.jpg

Julito tiene más de 30.000.000 francos suizos en su cuenta bancaria. A no ser que el cambio CHF-EUR esté muy mal, Julito es rico. O ha hecho una foto a la cuenta bancaria de Bárcenas, todo puede ser. O que se lo ha inventado, vaya.

Pues eso, que si no ligáis es porque no ponéis vuestras cuentas bancarias en Tinder. O que vuestras cuentas bancarias están al descubierto. Yo sin embargo caería hechizada con un pantallazo de una buena deuda, no podría evitar dar un like. A mí mi corazón me funciona por pena.

ACTUALIZACIÓN: Tengo que dar las gracias a una persona amable que en Facebook me ha iluminado acerca del señor de la cuenta bancaria suiza. También doy las gracias a la persona amable que me ha permitido entrar en Forocoches. Resulta que Julio tiene una cuenta en forocoches y se ha hecho este perfil en Tinder solo para hacer un estudio, más o menos como el mío. Solo que él ha usado el BIG DATA. Este es un ejemplo de las cosas que ha hecho:

IMG_06042017_154415_0.png

Aquí tenemos al segundo hombre de la semana: Iván, 29 años y de Murcia. ¿Los de Murcia no tienen otro sitio donde ir a ligar? O que se apunten todos a Casados a Primera Vista, que les funciona muy bien.

02.jpg

Solo leerle con acentico murciano me da la vida. Sobre todo la parte en inglés.

Un chico con valores, que busca de todo incluyendo calabazas sin convertirse en un degenerado. Y acabando las frases con un xD que siempre rebaja tensión y aumenta la felicidad. Murcia, a tope.

Acabo de caer que en ningún momento ha mencionado que él sea de Murcia y yo ya le había crucificado. Soy muy prejuiciosa. Perdóname, Iván. A no ser que seas de Murcia.

Seguimos con el tercer hombre con las hormonas alteradas, arribísima ya y manejando Photoshop el editor de fotos de Tinder.

03.jpg

Filtro foco de luz, filtro blanco y negro, añadir bocadillo arriba y texto abajo. ASÍ HACEMOS LOS NIGGAS.

Jijiji no hay editor de fotos del Tinder, es mentira. Jíbiri jíbiri. O al menos que yo sepa. No soy la máxima autoridad de Tinder.

Seguimos con el cuarto:

04.jpg

Diego se ha hecho una foto con Mulán arrimando lomo.

Oye, pero este tipo de fotos ¿en serio que a alguien le producen algún sentimiento? ¿Algún sentimiento que no sea Pero esto por qué?

¿De qué hablarían Diego y Mulán? ¿bebieron té? ¿Será más raudo que un río bravo?

El quinto hombre de la semana primaveral me alegró la existencia:

05.jpg

A 7.528 km de aquí está de moda hacer este baile entre Bollywood y el típico paso que hago yo cuando bailo en serio.

¿Qué clase de baile es este? ¿Por qué me atrae y me espanta a la vez? ¿Dónde ha comprado ese traje? He preguntado a Google, y a 7.528 km de mí se sitúa la ciudad de Tashken, capital de Uzbekistán. Ojalá todos sus habitantes se muevan así.

Os presento al sexto señor, otro fervoroso amante de la primavera:

06.jpg

Ugh. Acaba de venirme un provechito con un poco de vómito.

Este señor es más intenso que Twitter con Ramón Espinar comprando Coca-Cola. Ramónespinar, nunca pares de entretenernos, por favor. Si vas a lastimarnos, que sea especulando con un piso de protección oficial.

Pasamos a Daniel, séptimo de la lista:

07.jpg

Me pidió un chiste y un chiste le di:

08.jpg

Nunca me contestó 😦

Se trata de un chiste antiguo muy asentado en mi círculo cercano y que hoy en día ya no escandaliza a nadie. No sé por qué se me ha ocurrido compartir esto con ustedes, lectoras y lectores.

ACTUALIZACIÓN: Me ha contestado con un “lol” y acto seguido ha incluido un chiste sobre croquetas. Ámame, Daniel.

Octavo. Si Dios descansó al séptimo día es porque el octavo iba a acabar así:

09.jpg

¿Que si aún tengo dientes o que si quiero una ambulancia?

Estuve un buen rato mirando la foto y o el chaval sabe disfrazarse muy bien o no entiendo el contexto. ¿Así se liga en el 2017?

El noveno chiquín de la semana inició una conversación conmigo y en un momento dado salió por la tangente dando un giro muy inesperado:

10.jpg

Lo que le gusta a un tío una teta. Tema más que recurrente en Tinder.

Y finalizamos la semana primaveral con la décima y última persona digna de mención. Sí, es un ejemplar entrenador personal, como bien dice su foto. Sé que ya he hablado de este prototipo de hombres de Tinder, pero jopetas, es que no dejan de sorprenderme.

11.jpg

Por favor, dime dónde está ese fondo que me quiero hacer un selfie así yo también.

Y así en abundancia he visto esta semana, pero no puedo poner muchas más fotos que se me peta el blog. Mientras sigo decidiendo si soy feliz o me arrepiento de meterme en Tinder, os cuento que me ha salido un seguidor tan seguidor que se ha creado un blog como el mío. Se llama Yo también me metí en tinder y es un hombre. No le conozco, pero si le conociera le diría a la cara que ha puesto un nombre muy muy original para su blog. Pero me cae bien, se lo curra más que yo, que tampoco es difícil últimamente. Es mi broda de blog.

PD. Hombres de Tinder, no me decepcionéis en Semana Santa. Dadme Ku Klux Klan.

Experiencias en Tinder: Cita 5/21 – #21citasdeTinder

Ya he visto que tengo un público exigente y que en realidad solo queréis odio del más puro. Cuando hablo de amor y parejas que se quieren gracias a Tinder solo recibo críticas y mensajes de gente muy decepcionada. Pues que os den. ¿Queréis mierda? Pues pa mierda mi quinta cita de Tinder.

Dejé a Antonio (mi cita 4/21) en un geriátrico tras enterarme de que en realidad tenía 41 años, algo que mi cuerpo no toleró. Fue entonces cuando un nuevo amanecer dorado de nuevas citas se abrió ante mí. Y entonces apareció Álvaro. Tenía una foto en un plató de La Sexta. Si es que, qué previsible soy.

CITA 5/21 – Álvaro

Lo mejor que me pasó en la quinta cita fue que el día de antes me encontré a Pablo Simón (miradle, nadie jamás ha hablado de la reforma de la Ley Electoral con semejante pasión). Y eso fue el día antes de la cita.

La verdad es que empezó todo mal, porque si Álvaro y yo habíamos quedado a las 22.00, a las 21.45 todavía estaba decidiendo si me merecía la pena levantarme del sofá y limpiarme el surco de baba seca que recorría el espacio entre mi boca y mi oreja. Decidí que darle plantón sería demasiado cruel y que yo soy una chica majísima e inofensiva. Así que en cinco minutos ya iba vestida otra vez con mi uniforme de Tinder y además oliendo bien. Al salir me miré al espejo y me di la enhorabuena por ser capaz de pasar por tantos registros en tan poco tiempo.

Me propuso ir a un concierto de Jazz lento, pero logré convencerle para quedar en Sol como es tradición en Tinder. Cuando estaba embobada viendo el show de los swaggers que saltan por encima de una fila de 150 personas tumbadas (no porque yo sea impresionable, sino porque a algún lado hay que mirar) una voz conocida me asaltó. Y digo conocida porque Álvaro me había enviado ya unos 35 minutos de notas de voz por Whatsapp. Era como de la familia. Cuando mi mente asoció su voz con su cara pensé “joder, qué puta pereza”.

No es que yo sea de hablar mucho pero al menos suelo hacer preguntas. Pues no. Nada. No me dio ni tiempo a inventarme una excusa por la que me habría tenido que ir pronto, porque todos los minutos que pasamos los ocupó él. Con el espacio y con la voz. Lo único que me preguntó fue con cuántos chicos de Tinder había quedado. Le dije que él era mi primero. Pero no le dio ni tiempo a procesar la respuesta porque ya estaba hablando de sus cosas de periodista de La Sexta. Hacía aspavientos, usaba onomatopeyas, silbidos y hablaba muy muy muy rápido y alto. Era bastante escandaloso. En la segunda ronda mi lenta y sobada mente estaba pensando en cómo abandonar la cita, Tinder y la vida.

01.jpg

Sí, mi fondo de pantalla del whatsapp es el mar porque me da la calma que no me da Álvaro. Y sí, tengo un grupo de whatsapp que se llama becas black, y es lo más.

Al principio me esforzaba en escucharle. Luego una primera pregunta me atravesó el cerebro mientras Álvaro hablaba de sus cosas de periodista. “¿Cuándo caducaban los huevos de la nevera?” Me intenté concentrar, pero enseguida me apareció otra: “¿Cuántos huevos sería capaz de comer sin vomitar?” Y ya no pude parar mi mente mientras ponía cara de no-me-estoy-perdiendo-una-sola-palabra-de-lo-que-me-dices. “¿Caducan más tarde porque son de gallinas libres? ¿Cómo de libres son esas gallinas? ¿Por qué es tan feo mi pelo? ¿Existe una moto para que a la gente bajita como yo no le cuelguen los pies? ¿La culpa de todo la tiene Yoko Ono? ¿Cuánto me pesa cada teta? ¿Moriré sin que nadie me de un puñetazo en la cara? ¿Y si esto es un sueño y en realidad el mundo es bocabajo? ¿Volverá España a ser una república? ¿Ha superado ya el dólar al euro? ¿Cuánto exactamente cayó Bankia en la Bolsa? ¿Siguen vigentes las restituciones a la exportación?

Luego me dijo que tenía un hermano gemelo y le toleré un poco más porque seré una tipa dura pero se me ablanda el corazón como a cualquiera cuando me entero de la existencia de gemelos. Es cierto que era majo, pero de verdad que hablaba mucho y con demasiado entusiasmo. El entusiasmo era tal que salió del bar a fumar un momento y creyó conveniente hacerlo mediante un salto mortal que hasta la gente que estaba fuera fumando le aplaudió. “Joder, qué puta pereza”, pensé yo. “Ojalá el concierto de Jazz lento”.

Cuando volví a casa me miré al espejo y me di la enhorabuena por haber aguantado estoicamente semejante tabarra.

 

Parecido real con sus fotos de Tinder: Sí, supongo. Le dije (antes de conocernos en persona, claro) que en una no tenía cuello y se picó. Y esto mismo que yo os he contado en una frase, él lo hizo en cien.

Parecido real con su descripción de Tinder: Tiene una bandera inglesa como sinónimo de hablo inglés y creo que no habla inglés. Pero español habla de sobra.

Pros:

  • Tenía los dientes megablancos. Rollo Bon Jovi. No entiendo cómo lo hacen algunas personas. Bon Jovi supongo que con dinero, ¿pero la gente normal?
  • Tiene una anécdota familiar con Wyoming bastante buena, hasta el propio Wyoming la cuenta en su biografía. Lo sé porque obviamente me enseñó las fotos que lo demostraban mientras movía mucho los brazos.
  • El bar olía a huevo frito.

Contras:

  • Es el típico amigo de los camareros. Es el típico amigo de los camareros, las camareras, los cocineros, la gente que existe y la madre tierra.
  • Me preguntó si me tomaría otra otro día. Debí de parecerle interesante físicamente, porque lo que es mediante el diálogo claramente no. Le dije que por supuesto que sí. Los milenials no sabemos rechazar cara a cara desde la invención de los mensajes de texto.
  • Creo que no os he contado que hablaba mucho.

Silencios incómodos: Ha roto cualquier medidor de esta categoría.

Atuendo: Llevaba una camiseta de Star Wars. “Serás friki” pensé. Luego recordé que yo también tengo una y me disculpé mentalmente.

Remordimientos por emplearle para mi estudio sociológico: Cuando he escrito el título de este post tenía bastantes. Ahora se me han pasado todos.

Parecido con cualquier hombre de fuera de Tinder: Supongo que en Andalucía sí. Y eso que no era andaluz.

Solo rememomar la cita ha sido extenuante, así que debo descansar. ¡Hasta la próxima!

02.jpg

Jesús, 28 años. Pedos. Una sola foto de una coca cola. Pa qué más.

Un San Valentín en Tinder – ¿Qué quieren los hombres?

Nada me hace más feliz que pasar este día tan romántico, tierno, bello, pasional, amoroso, dulce, cariñoso, y nada impuesto por el sistema capitalista, con mis amantes del Tinder. He recabado algunos pantallazos basados en el amor que ocurren en esta aplicación y los expongo a continuación para todos vosotros, marineros, soldados, solteros, casados.

Porque todos pensabais que a Tinder se viene a ligar, pero no señorines. Aquí hay gente pa to. Cómo se nota que no estáis en Tinder, qué os gusta una crítica fácil. Pues deberíais.

¿Qué quieren los hombres?

Los hombres quieren amistad

01.jpg

Aquí el colega viene a pasarla bien y a hacer amigas. ¡Ah! y a reír. No como el resto que venimos a ver si lloramos un poquito.

Claro que sí, qué os creíais, ¿que la gente es tan superficial como para buscar un amigovio por Tinder? No majos, aquí se viene a hacer amigos DE LOS DE VERDÁ. Así que la próxima vez que vuestros coleguis os dejen tirados un viernes noche y no tengáis plan… ya sabéis qué buscar en la tienda esa de las apps, que ahora mismo no me acuerdo de cómo se llama, pero vamos, la tenéis descargada en vuestros esmarfons.

Los hombres quieren cosas serias

02.jpg

Estado civil desaprovechado. Y pide respeto, con un par (de admiraciones)

Pues es que Sergio tiene toda la razón. A Tinder no va uno a perder el tiempo, y menos en una fecha tan señalada como San Valentín. Uno viene a encontrar a alguien que le acompañe durante toda la vida y futuras si existe la reencarnación. Así, soñando en pequeñito en una app para ligar.

03.jpg

¿Todavía existe algo en serio? ¿O es todo cartón piedra?

Pues eso, seguro que pensábais que Tinder está lleno de muchachos (o muchachas) que solo quieren noches de desenfreno. Pues os equivocáis. Aquí la gente se lo toma demasiado muy en serio. Ahora, es posible que no os nieguen una noche de desenfreno, pa qué engañarnos. Tampoco creo que os vaya a sentar mal.

04

Este SER MANCHEGO busca algo serio y alcohol a partes iguales

Todo mal. Confesar que te gusta el alcohol cual hobbie, subir una foto de botellas, y acto seguido pedir una relación seria y estabilidad… Qué típico de San Valentín. Y además te cuela un Hakuna Matata para rematar, y ¡ojo! que añade de cosecha propia un vive y deja vivir, en mayúsuculas. Ay, si Alonso Quijano te viera.

05.jpg

¡¡Nada de sexo y cosas de esas!!

¡Mujer, por favor! ¡Qué cosas! ¿Rolletes? ¿Sexo? ¡¡Por dios!! ¡¡¡Sé más responsable!!! Parece mentira, necesitas “dos dedos de frente así entre comillas porque sin las comillas no sabemos qué significa”. Sé responsable pero sé divertida y comparte todo eso con este fantástico hombre de sus sueños que esquía en Xanadú.

También me acabo de dar cuenta que la gente en Tinder tiene problemas en sus descripciones con los dobles espacios, se vienen arriba y dar solo una vez a la tecla les parece insuficiente. Es posible que acabe haciendo un post al respecto, aunque también es bastante posible que no.

06.jpg

Ojalá mujer que tu primer recuerdo con él sea tu lengua en la pantalla del móvil quitándole ese pegote de tarta de su nariz.

 

Los hombres quieren, ¿qué quieren?

07

pa wapo tú

 

Los hombres quieren darte la turra

08.jpg

No surgió.

 

Los hombres quieren ofrecer su corazón (Fito Páez)

09.jpg

Este chico es demasiado profundo para Tinder, no está preparado para la era de la tecnología.

Quiero terminar diciendo que acabo de hervir mejillones y me he dado cuenta de que estaban vivos y les he oído gritar. Y joder, como que mal.

¡Ah bueno! y mirad a Desmond. Qué feliz me creía yo cuando le di mi superlike:

10.jpg

Engañé entrecomillado CUATRO VECES. Y no son suficientes. No era Desmond Hume jejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejeejejejejeejejejeejejeej (…)

¿De qué hablar en Tinder? Consejos para una buena conversación

Queridos y queridas, aún tendréis que esperar un poco más para saber qué tal me va con las 21 citas de Tinder. Para que la espera se os haga más amena os ofrezco una nueva entrega de consejos superútiles para que continuéis petándolo y triunféis ligando incluso hasta en la vida real. Si aún no conocéis la aplicación, no dudéis en visitar este post en el que os explico con todo lujo de detalles en qué consiste Tinder.

En esta ocasión os propongo varios temas de conversación que podéis sacar cuando veáis que no hay futuro en la relación tinderiana y que hay que empezar a arriesgar.

Ojo, que partimos de la base que ya hemos conseguido como mínimo un match y pasamos a empezar a hablar con el pretendiente, a ronearlo. Os recomiendo que si esto aún no ha sucedido cambiéis de fotos, de descripción y de vida.

*aclaración para novatos antes de seguir: en las fotos de las conversaciones yo soy la de gris y mis matches los de azul.

Empezamos por el principio:

Si ves que tu match no te habla, háblale tú

Si eres mujer y tienes Tinder ya habrás comprobado la de hombres que sufren como Geno porque las mujeres no empiezan una conversación. “Si no vas a hablar dale a NO”, “abstenerse las que creen que un hombre tiene que dar el primer paso” blablabla y otra serie de mierdas que nos aburren soberanamente.

Pero está bien, amigos hombres, tenéis razón. No pasa nada por hablar nosotras primero. ¡Somos mujeres liberadas e insumisas! ¡Somos capaces de hablaros! ¡Sí se puede!

01

Tomé la complicada decisión de hablar a Edu yo primero, pero no pareció gustarle mi broma.

Acuérdate de lo que ya le has contado antes

Estimado Sr. o Sra. Tinder, creadora o creador de esta app para ligar, tengo una recomendación: UN BUSCADOR EN LAS CONVERSACIONES. Una lupa como la del whatsapp.

¿Qué le he preguntado a este antes? ¿Esto se lo he contado a este o a otro? ¿Este quién era? Son las típicas dudas que pueden surgirte cuando navegas en un mundo de matches sin fin. Mi consejo es: hazte la sorprendida cada vez que alguien te cuente algo.

También vendría bien un añadidor de títulos a las personas: “Carlos: el conductor de autobuses” “Jorge, el de la cita 1” “Antonio: el que se enfadó cuando le dije que no era necesario enseñar a su madre en sus fotos”.

02.jpg

Alex me perdonó porque es gallego y buena persona

Siempre se puede ligar con una buena canción

No, por Tinder no se pueden enviar fotos ni notas de voz. Qué alivio, de la cantidad de fotopenes que nos hemos librado. Así que si quieres conquistar a tu match, tendrás que cantarle por escrito, pero no me neguéis que no es igual de romántico.

03

David me susurró a la pantalla la canción de nuestras vidas

Nunca dejes de hacerte el interesante

¿Por qué ir de guay cuando puedes ir de MUY GUAY? Con las fotos y la descripción nunca es suficiente. Por favor, ¡queremos más! ¡Demuéstranos con palabras lo que tú sabes! ¡Hazme quedar como una estúpida! ¡Oh sí cuánto sabes!

04.jpg

Hostia con hache es la que te daba yo, bonico

También puedes dar la turra

Claro que sí, hemos venido a ligar. Si con una cita de Doisneau aún no has conquistado a tu moza, prueba con algo infalible: el ecologismo. ¿A quién no le mola una buena energía renovable, un buen coche eléctrico, un buen papel reciclado? ¿A quién no le mola una matrícula impar en el centro de Madrid?

05

OK.

Arriesga hablando de política

Este es un consejo que yo personalmente os doy. Hombres, mujeres y no identificados con estos dos parámetros: cuando no tengáis de qué hablar, hablad de política. Nunca falla, es un tema estrella.

07.jpg

“Ya no es el dominio de los medios de producción lo que identifica la clase” para ligar en Tinder

Más concretamente, habla de Podemos

La pelea entre Errejoners y Pablistas llega hasta Tinder porque si algo nos gusta en España es dividir esta España tuya esta España nuestra en dos bandos. De lo que sea, ya lo dice el anuncio de Campofrío que me niego a enlazar.

06.jpg

Diego es Errejonista

Y si nada de esto funciona, siempre nos quedará la caca

08.jpg

Las heces siempre triunfan

Hasta aquí todo eran palabras bellas. Si bien es cierto, en Tinder hay que ir preparado para lo peor. Sí amigos, sí amigas, vais a encontrar gente que quiera destrozaros. Y si no es así, tarde o temprano una fuerza interna se apoderará de vosotros y acabaréis siendo vosotros mismos el eje del mal, la Estrella de la Muerte. Aquí unos truquis para empezar:

Aprovecha para insultar sutilmente

09.jpg

“Para ser de Madrid”. ME OFENDE. Chulapas respect.

O sin sutilidades, qué coño

10.jpg

Acto seguido me pidió una segunda oportunidad. Mítico niño.

Pues bien, esto ha sido todo en la entrada de hoy. No os preocupéis si veis que no ligáis con vuestras conversaciones, hay que seguir intentándolo. Amplía el rango de kms y puedes volver a empezar.

Aquí cerraría el post de hoy, pero no quiero despedirme sin saludar al PRIMER HATER ♥ declarado del blog, el Sr. Daniel. Cómo no, tenía que ser un hombre, de los que creen en la igualdad REAL, el que se marque un mansplaining y venga a llamarme hembrista y a decirme que hago un flaco favor al feminismo. Querido Daniel, vuelvo a citarte a El Quinto Poder, esta vez en público: “El hembrismo es el mito inventado por el machismo para no admitir su miedo a la mujer sin miedo”.

Si hay algún otro hombre ofendido porque estoy usando a sus semejantes de esta vil manera, que se pronuncie cuanto antes y denuncie en los tribunales superiores, no vaya a ser que acabe empoderándome de más con mi blog y termine acabando con el patriarcado yo solita.

Ahora sí me despido con una última cita:

11.jpg

Hola , me gusta poner espacios antes y después de cada signo de puntuación . Tengo una foto chuli .